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“Hay que recuperar bosques para recuperar pueblos” — Entrevista Zaida Ruiz, estudiante del Grado de Ciencias Sociales

Mientras sigue con su grado de Ciencias SocialesZaida Ruiz ha puesto en marcha un proyecto medioambiental para luchar contra la desertificación de Almería y, a la vez, frenar la despoblación rural en torno a la conservación del bosque.  

Por Marian Antón

 

¿Cómo avanza el desierto en la zona de Almería?

A un ritmo muy acelerado, aproximándose a Sierra Nevada y afectando gravemente a las zonas más próximas al desierto de Tabernas, donde desaparece la vegetación. Es más evidente con la desaparición de las fuentes y los caudales naturales en los barrancos, que en pocos años pasan de ser una zona relativamente frondosa a un páramo. Afecta directamente a los cultivos rurales e industriales de nuestra costa, por no hablar de la profunda pérdida de la biodiversidad. La escasez de agua empieza a ser notable y ya está generando conflictos de intereses.

Zaida Ruiz Bonet: «La escasez de agua en Almería empieza a ser notable y ya está generando conflictos de intereses»
Zaida Ruiz Bonet, estudiante del grado de Ciencias Sociales y creadora del proyecto «Restauración del Bosque Mediterráneo en el PN Sierra Nevada – Almócita»

¿Qué problemas se derivan de los grandes invernaderos conocidos como «mar de plástico»?

Es difícil hacer una evaluación de daños. Por un lado, está la afectación sobre la salud humana por una exposición continua a sustancias químicas. Ya existen muchos estudios científicos: la incidencia de algunas enfermedades en nuestra región es tan alta que debería ser un escándalo ante todas las instituciones estatales y europeas. Por otro lado, la agricultura industrial ha contaminado dos enormes acuíferos. Es una zona de alto valor medioambiental, donde viven miles de especies de aves, fauna y flora endémica y autóctona que ahora están sin espacios donde crecer. Los cauces de ramblas están ocupados por estas estructuras, que generan una sobreexplotación del agua y una contaminación de los espacios por materiales plásticos que, con las tormentas, acaban en el mar.

 

“La escasez de agua en Almería empieza a ser notable y
ya está generando conflictos de intereses”

 

¿Cómo puede revertirse esta situación? ¿La desertificación puede pasar a ser una oportunidad de empleo para zonas rurales amenazadas por la despoblación?

Para empezar, hay que asumir que la agricultura industrial es una realidad. Gracias al clima de Almería, se provee a toda Europa de verduras en invierno. ¿Cómo seguimos con un modelo industrial y lo convertimos en una oportunidad? Parte de las rentas de estas explotaciones industriales deberían derivarse a la recuperación de la biodiversidad en los territorios protegidos y amenazados por la desertificación. Además, esto puede servir para generar empleo en zonas rurales. Así no solo estamos restaurando la biodiversidad original de Almería con un alto valor medioambiental, sino que además estamos generando diversas oportunidades de empleo y frenando el cambio climático y la desertificación.

 

“Estamos generando diversas oportunidades de empleo y
frenando el cambio climático y la desertificación”

 

¿De ahí surgió la idea del proyecto «Restauración del Bosque Mediterráneo en el PN Sierra Nevada – Almócita»?

Sí. Durante mi labor de concejala en mi municipio, tomé conciencia de la gestión del espacio que habíamos hecho en nuestra provincia durante décadas. Empecé a pensar en cómo podíamos convertir un conflicto por la gestión medioambiental en una oportunidad. Me di cuenta de que sola no podía y busqué alianzas para este proyecto, personas válidas para formar un equipo que lo materializara.

 

“Empecé a pensar en cómo podíamos convertir
un conflicto por la gestión medioambiental”

 

¿Quiénes estáis detrás?

Margarita López Rivas, doctora en Biología por la Universidad de Granada; la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas, de Cuba; Francisco García García, alcalde de Almócita y diputado provincial, y yo misma como coordinadora, ocupándome de la responsabilidad social corporativa.

 

¿Cómo funciona a la práctica?

Participamos de subvenciones públicas, aportaciones y donaciones privadas para sembrar los árboles. Por un lado, desde diferentes canales, generamos información científica en biodiversidad y estrategias contra el cambio climático, mientras que, por otro lado, ofrecemos una oportunidad para las empresas almerienses interesadas en cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU en materia de responsabilidad social corporativa y reducción de la huella de carbono. Creamos una parte del bosque pensada para la silvicultura como yacimiento de empleo; además, estamos creando un vivero propio para el bosque.

“Estamos creando un vivero propio para el bosque”

¿Te ha servido tu formación en la UOC?

Muchísimo. Por ejemplo, para ser metódica y organizada en la gestión de equipos utilizando las herramientas TIC como soporte de trabajo, o para tener una mirada sociológica para valorar la utilidad de las ideas propuestas y poder diseñar un perfil y una metodología eficaces de nuestro proyecto que nos lleven hasta nuestros objetivos. También para saber utilizar un lenguaje académico y práctico, alejado de afirmaciones e ideas preconcebidas que no pueden demostrarse. Es decir, para apostar por el rigor.

 

“Mi formación me ha ayudado a apostar
por el rigor en mi proyecto”

 

¿Con qué instituciones y organismos habéis colaborado?

Con el Ayuntamiento de Almócita, la Diputación de Almería (que nos ha subvencionado los primeros árboles), la Universidad de Almería, la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas, la ONG Nature & Oceans of the Americas de Costa Rica, Ecologistas en Acción El Ejido, Ecologistas en Acción Almería, el Grupo Ecologista Mediterráneo, el CADE Láujar de Andarax (Andalucía Emprende) y otras asociaciones de la provincia. También estamos en conversaciones con otras universidades para establecer posibles colaboraciones y en pleno desarrollo de la colaboración con entidades privadas.

¿Este proyecto podría trasladarse a otras zonas? 

Por supuesto. Es un proyecto piloto que está pensado para ser exportado a toda la comarca de Láujar de Andarax y, desde ahí, a toda la cuenca mediterránea.

 

“No hay que hacer políticas públicas a la desesperada
para frenar la despoblación rural.”

 

¿Qué dirías a los ayuntamientos de otros municipios sobre esta idea?

Que no hay que hacer políticas públicas a la desesperada para frenar la despoblación rural. Este proyecto puede ser la oportunidad de muchas personas para poder conservar su oficio y su vida en el pueblo si convertimos en un uso corriente la creación de bosques fruto de la responsabilidad social corporativa y la investigación científica. El turismo es una opción, pero no es la única política aplicable frente a la despoblación rural. Hay que recuperar bosques para recuperar pueblos.

 

¿Cómo llevas tus estudios en la UOC? 

Este es mi tercer año. Llevo un poco menos de un tercio de la carrera. Mis estudios son un lujo que me permito con mucho esfuerzo para poder pagarlos. No podría estudiar otro grado ni en otra universidad, disfruto muchísimo de su orientación humanista.

“Mi grado de ciencias sociales en la UOC
es un regalo para mi cerebro inquieto”

 

¿Cuáles son tus planes después?

No lo sé, y eso es lo maravilloso. Estoy disfrutando muchísimo mi grado, adquiriendo y aplicando competencias in situ mientras voy superando asignaturas. Presenté un proyecto sobre etnografía y recuperación del patrimonio cultural andalusí en los pueblos de La Alpujarra mediante el papel de la mujer y sus terrazas con macetas que está pendiente de subvención. El semestre que viene me matriculo de Etnografía: mi grado es un regalo para mi cerebro inquieto.