África: el continente del futuro…

25 mayo, 2021
Mujer africana

Etienne Lock, investigador postdoctoral de los estudios de Artes y Humanidades de la UOC, miembro del grupo ALTER y especialista en Historia de África Contemporánea reflexiona sobre el futuro del continente con motivo del Día de África.

Annie Spratt (Unsplash)

Más allá de los tópicos que se repiten sin cesar sobre el continente africano, destacando los regímenes autocráticos, la democracia cuestionable, las lacras como las guerras, la pobreza, la inmigración ilegal fuera del continente con miles de muertos en el Mediterráneo, África es el continente del futuro. De hecho, presenta activos que no solo no tienen parangón en otros lugares, sino que también abriga la esperanza de la humanidad más allá de los desafíos que cada generación debe superar.

África es el continente con la demografía más joven; y el dinamismo de esta juventud no solo irradia dentro del continente, ya que Europa, América, Asia e incluso Oceanía, se benefician del potencial de esta juventud africana.

National Cancer Institute (Unsplash)

De hecho, muchos jóvenes africanos son ingenieros, médicos, investigadores, inventores… Fuera de África y en beneficio de toda la humanidad. Además de este capital humano, África es el punto de partida de todas las innovaciones tecnológicas de nuestro tiempo. Y de hecho, no hay teléfonos inteligentes, ni ordenadores construidos para satisfacer nuestras necesidades actuales, ni hay desarrollo en la investigación médica o en la industria militar como la conocemos si África no contribuye. Sus múltiples riquezas, muchas de las cuales aún inexploradas, e incluso desconocidas, permiten que hombres y mujeres de todos los lugares prevean mejorar sus condiciones de vida.

África es el punto de partida de todas las innovaciones tecnológicas de nuestro tiempo

Por su potencial en recursos de todo tipo, África ha contribuido y sigue contribuyendo al desarrollo de otras áreas geográficas del planeta. Todos los demás continentes se aprovechan de la fuente que es África; todos los demás pueblos se benefician de la generosidad de este continente para desarrollarse. África, por tanto, no es solo la cuna de la humanidad sino que también, y en mayor medida, la nutre. Todas las previsiones económicas la convierten en un mercado con inmensas posibilidades de futuro, todas las proyecciones en este sentido hacen de África la fuente a la que deberemos recurrir.

En efecto, sus materias primas, su potencial en energías renovables, su entorno, que aunque amenazado permanece en gran medida preservado, la inmensa extensión de su tierra cultivable, sus tierras raras, así como su potencial hidráulico, sin duda suscitan codicia. Pero por encima de todo, todos dicen que África es el futuro de la humanidad en lo que respecta a cuestiones económicas y medioambientales.

África, por tanto, no es solo la cuna de la humanidad, sino que también y en mayor medida, la nutre

El carácter probado y demostrado de la resiliencia de los hombres y mujeres de este territorio, especialmente a la luz de calamidades como el VIH-SIDA, el virus del Ébola y actualmente el COVID-19, también hace de África el continente del futuro. Y, de hecho, desde el inicio de la pandemia actual, que sigue matando a muchas personas y por la que aún se lucha, África ofrece un rayo de esperanza e incluso buenas expectativas. No solo ha desbaratado todas las previsiones que se hicieron sobre ella en cuanto a las dramáticas consecuencias del COVID-19, sino que además su reducido número de muertes, así como el altísimo número de recuperaciones, anuncian probablemente que es África la que guarda el secreto de la salida de esta desastrosa situación. Es en África donde sin duda deberemos hallar la respuesta definitiva a la pandemia actual. En este sentido, África es portadora de la esperanza y el futuro de la humanidad.

Es en África donde, sin duda, tendremos que encontrar la respuesta definitiva a la pandemia actual

Wayne Lee Sing (Unsplash)

Desde Argel (Argelia) hasta Ciudad del Cabo (Sudáfrica) y desde Dakar (Senegal) hasta Addis Abeba (Etiopía), la diversidad geográfica, humana y cultural de África también la convierte en una riqueza para toda la humanidad. Al reunir a todos los tipos de asentamientos que el mundo conoce, África constituye un verdadero concentrado de la humanidad y una reserva genética para toda la especie humana. Es, por tanto, el futuro de nuestra especie.

África es el futuro de nuestra especie

Puesto que la humanidad siempre ha sabido contar con África, siempre ha explorado y explotado lo que ofrece este continente, y siempre puede contar con él, es hora de decir, como Alioune Diop, el intelectual senegalés del siglo XX: «Confiemos en África».

Esta merecida confianza también ha sido destacada por los productores de cine, valorando el conocimiento de África en lo que es y en lo que es capaz de ofrecer. Esto ha dado lugar a películas instructivas de las cuales las siguientes son algunos ejemplos:

La Noire de (1966) de Sembene Ousmane: más allá de la heroína de la película expresa el drama de África en sus relaciones con Occidente.

Fotograma de La Noire de…

Yelen (1987) de Souleymane Cissé: una cierta exploración del misterio de África.

Fotograma de Yelen

Bamako (2006) de Abderramahmane Sissako: una mirada africana a las fuerzas exógenas consideradas imperialistas bajo la tapadera de la ayuda financiera y el desarrollo.

Fotograma de Bamako

La pirogue (2012) de Moussa Touré: exalta la benevolencia de un hermano mayor y que simboliza así la de África, el mayor de los continentes y pueblos.

Les Choses et Les Mots de Mudimbe (2015) de Jean-Pierre Bekolo: más allá del filósofo Valentin-Yves Mudimbe, ensalza la intelectualidad africana y su potencial. 

Fotograma de Les Choses et Les Mots de Mudimbe

Thought in Motion (2018) de Jean-Pierre Bekolo: a través de intelectuales africanos destaca los problemas actuales de África, así como el futuro de nuestro planeta.

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