Geografía de Cataluña por Anna Busquets

31 enero, 2018

Cualquier biografía o relato siempre arranca en un lugar concreto, una ubicación. El espacio, sobre todo aquellos espacios más próximos, conocidos y íntimos, nos definen y nos vinculan. Pero, al mismo tiempo, esta singularidad propia de cada lugar convive con la posibilidad de generalización, dado que todos los lugares pueden ser explicados en función de unas coordenadas, de una evolución, de unos modelos, de unos ecosistemas, de un proceso de humanización, etc. Por lo tanto, estudiamos la Geografía de Cataluña en cuanto que nuestra, pero también como estudio de caso que nos permite iluminar cuestiones vinculadas a la geografía física, histórica, política, económica, urbana, rural, de montaña y poblacional. Nadie ejemplifica mejor este doble valor que el padre de la escuela de geógrafos barcelonesa Pau Vila y Dinarès, capaz de posar aquello aprendido en el estudio y el análisis de la geografía catalana al servicio de sus trabajos en Colombia y Venezuela.

El periodista norte americano Robert D. Kaplanya nos advertía a su libro La venganza de la geografía de la

resiliencia de la geografía como factor explicativo de la contemporaneidad. Con esta voluntad, planteamos una asignatura que indague en las particularidades, los retos y las complejidades que surgen a partir de las interrelaciones existentes entre el medio físico y la sociedad en el largo y ancho de este territorio. Esta aproximación se realiza a partir de cinco grandes temas que son, a la vez, una combinación de escalas de análisis. En primer lugar, queremos hacer un repaso histórico a los estudios de la Geografía de Cataluña. En otros palabras, se trata de ver la evolución de los trabajos académicos que han tenido la realidad catalana como objeto de estudio, para ver tanto la evolución de la disciplina como de las visiones en que se ha enmarcado la geografía catalana como objeto de estudio.

En segundo lugar, pasaremos a usar una óptica política, analizando las sucesivas divisiones territoriales vigentes en el país. Más allá del interés para entender los cimientos y la evolución de la distribución administrativa de un territorio concreto, esta mirada nos tiene que permitir entender la relevancia de las decisiones político-administrativas en la organización y (auto)percepción del espacio. El tercer bloque girará en torno a la diversidad paisajista catalana como elemento imprescindible para abordar la realidad geográfica como un conjunto plural de identidades territoriales. Además de la catalogación de la diversidad de entornos, cada paisaje va ligado a un determinado ecosistema, interacción humana, economía, sostenibilidad y, incluso, identidad. En Cataluña, su relevancia es innegable y ha llevado a la creación de instituciones públicas como el Observatorio del Paisaje o privadas como la Red de Espacios Natura.

Delta del Ebro Bahia de los Alfacs by José Carlos Leons

En cuarto lugar, se apuntarán las características de la población y poblamiento catalanes, atendiendo especialmente a su distribución y dinámicas, tanto locales como globales. Cataluña cuenta con una larga tradición de estudios demográficos, fruto de su riqueza archivística, pero también de una consolidada tradición académica: desde el pionero Josep-Anton Vandellós y su Cataluña, pueblo decadente (1935), hasta el actual Centro de Estudios Demográficos con la ya emérita Anna Cabré (y su famoso El sistema catalán de reproducción (1999)) e investigadores como Andreu Domingo (Cataluña al espejo de la inmigración (2014).

Anna Busquets, PRA de Geografía de Cataluña del Grado de Historia, Geografía e Historia del Arte UdL-UOC

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